Debilidad
Estaba parada en un precipicio, mirando hacia abajo con mis brazos haciendo equilibrio, mientras escuchaba voces…
- ¡NO!...
-¡Si… hazlo.¡ Salta!
Al fondo no se veía mas que penumbras… y me retiré dos pasos… me agaché… tomé una piedra roja. Redonda y la lancé al abismo.
No Escuché su aterrizaje, y entonces me paré, avancé dos pasos… y al estar a la deriva de caer decidí avanzar el tercer paso.
Mi cuerpo se hacia parte del espacio, la oscuridad hacía eterna la caída y mi pelo se aferraba a lo alto del aire.
Al abrir mis ojos y mirar hacía arriba pude ver la luz del sol, molestaba a mis ojos, y mucha gente miraba por el agujero. Yo ya no quería seguir cayendo, yo quería volver a la tierra, no quería romper mis huesos, no quería acabar con eso… y entonces en busca de salvación, desesperada con mis manos comencé a intentar aferrarme a los costados pero la oscuridad me absorbía, cada vez más… De mí salían gritos de agonía… al dejar de sentir el eco de mis gritos comprendí que estaba por llegar al final… la adrenalina subía mis intestinos hasta mi garganta y al mirar hacia abajo pude ver una silla, sola, oscura, y bajo ella cemento… escombros. Levanté la mirada y al ver las paredes… pude divisar personas con rostros delirantes, gritando, intentando tocar lo que mi cuerpo dejaba caer… mis extremidades… De pronto sentí más cerca el suelo y lo vi tan cercano a mí….Y…
-¡Despierta! tienes que ir al colegio- dijo mamá
- ¡NO!...
-¡Si… hazlo.¡ Salta!
Al fondo no se veía mas que penumbras… y me retiré dos pasos… me agaché… tomé una piedra roja. Redonda y la lancé al abismo.
No Escuché su aterrizaje, y entonces me paré, avancé dos pasos… y al estar a la deriva de caer decidí avanzar el tercer paso.
Mi cuerpo se hacia parte del espacio, la oscuridad hacía eterna la caída y mi pelo se aferraba a lo alto del aire.
Al abrir mis ojos y mirar hacía arriba pude ver la luz del sol, molestaba a mis ojos, y mucha gente miraba por el agujero. Yo ya no quería seguir cayendo, yo quería volver a la tierra, no quería romper mis huesos, no quería acabar con eso… y entonces en busca de salvación, desesperada con mis manos comencé a intentar aferrarme a los costados pero la oscuridad me absorbía, cada vez más… De mí salían gritos de agonía… al dejar de sentir el eco de mis gritos comprendí que estaba por llegar al final… la adrenalina subía mis intestinos hasta mi garganta y al mirar hacia abajo pude ver una silla, sola, oscura, y bajo ella cemento… escombros. Levanté la mirada y al ver las paredes… pude divisar personas con rostros delirantes, gritando, intentando tocar lo que mi cuerpo dejaba caer… mis extremidades… De pronto sentí más cerca el suelo y lo vi tan cercano a mí….Y…
-¡Despierta! tienes que ir al colegio- dijo mamá

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